La muerte es una amiga. Nos recuerda que la vida es corta y nos invita a vivir a fondo, porque nuestro paso por el mundo es fugaz y sólo tenemos una oportunidad.
Entonces, pensar en la muerte es pensar en la vida. Para vivir bien, con mucho gusto y con sentido.
(Esto se dijo en 3° B. Jueves 26 de enero de 2006)
